Artículo: Venezuela, país ocho cilindros

Unos días después de escribir el blog número 6, encontré este artículo en El Universal:

Consumo de gasolina desafía plan petrolero
MARIANNA PÁRRAGA
EL UNIVERSAL
Que Venezuela "es un país ocho cilindros" se le ha escuchado decir más de una vez al ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, y es completamente cierto. Según cifras oficiales, el consumo interno de derivados petroleros pasó de 393 mil a 600 mil barriles diarios en la última década, incluyendo gasolinas, gas licuado, asfalto y lubricantes.
Esta realidad luce aun peor si se recurre a las estadísticas de analistas independientes. Según Ramón Espinasa, ex economista jefe de Pdvsa, el país está consumiendo hoy 780 mil de los barriles que a diario se procesan en el circuito local de refinación, un número de temer si se compara con la producción de 2,3 millones de barriles al día que en total registran fuentes secundarias utilizadas por la Agencia Internacional de Energía e incluso por la OPEP.
El propio Ramírez, en un encuentro con periodistas celebrado la semana pasada, admitió que sólo por el contrabando de extracción la estatal está perdiendo $1.500 millones al año.
Esta cifra no incluye, sin embargo, la pérdida neta directa que tiene la estatal por cada barril de combustible que dedica al mercado interno y que, según dijo el ministro, el año pasado se ubicó en 80 bolívares por litro. Al término de 2006, cuando el mercado interno consumió 548 mil b/d según reportó la estatal en sus estados financieros, esta pérdida sumó la impresionante cifra de 2,5 billones de bolívares o $1.180 millones.
El veloz crecimiento del mercado interno de combustibles; impulsado por la termoelectridad, una venta récord de ve- hículos este año, una mayor actividad industrial y un contrabando indomable, pone en jaque el volumen de ingreso de divisas al país por concepto de exportaciones petroleras, especialmente por las ventas externas de derivados como la gasolina y el diesel, altamente valorados.
El fenómeno, que se produce en medio de un mayor requerimiento de dólares para cubrir el elevado flujo de importaciones que se registra, no sólo ha sido advertido por Espinasa, sino también por Análisis Venezuela, que vaticina que, al ritmo que lleva el mercado interno, en 2008 Pdvsa ya no contará con gasolina para exportar.La solución es el gas
Independientemente de los números que se utilicen como referencia, sector oficial y analistas independientes coinciden en que el crecimiento que lleva el mercado interno de combustibles debe atenuarse. Si la conversión de plantas eléctricas a termoeléctricas es una política gubernamental y resultaría contradictorio ponerle freno a la expansión de la industria nacional, no queda otra solución que recurrir al gas como alternativa para los vehículos.
La semana pasada el Gobierno demostró que el plan de Gas Natural para Vehículos no será optativo, pues todo vehículo nuevo que se comercialice a partir de 2008 deberá incluir un kit a gas de los cuales sólo se han importado 50 mil unidades para una demanda esperada en 2008 de por lo menos 250 mil autos.
A apenas mes y medio del arranque de esta medida, el Menpet no ha informado los detalles de su ejecución, pero Ramírez ha sido enfático al afirmar que "el despilfarro de combustible no puede continuar".
Tampoco se ha vuelto a decir una palabra sobre el aumento de los precios de la gasolina que anunció el presidente Chávez en enero. Ramírez aseguró, eso sí, que el gas natural "será baratísimo", aunque al conductor tal vez le resulte similar elegir entre pagar 2,9 bolívares fuertes por llenar el tanque de gasolina o 1,3 centavos de bolívar por una bombona de GNV.

Artículo: Fellow travelers

Esto me lo envió mi tía Nene y me pareció interesante:

The New Fellow-Travelers
> Why actors and models love to hang out with Hugo Chávez.> By Anne Applebaum> Posted Monday, Nov. 5, 2007, at 8:09 PM ET

>> Ninety years ago this week, a Bolshevik mob stormed the Winter Palace
> in St. Petersburg, arrested the provisional government, and installed
> a "dictatorship of the proletariat" in its place. Though the Russian
> revolution is no longer widely celebrated (not even by the Russians,
> who instead commemorate the expulsion of the Poles from Moscow in> 1612), I felt it important to mark the occasion. In honor of the
> anniversary, I reread Ten Days That Shook the World, the famed account
> of the revolution written by John Reed, the American journalist and
> fellow-traveler. Then I reread last week's press reports of the recent
> encounter between Hugo Chávez, the Venezuelan president, and Naomi
> Campbell, the famed British supermodel.

>> Just as I'd remembered, Reed's book superbly transmits the breathless
> energy of the autumn of 1917—"Adventure it was, and one of the most
> marvelous mankind ever embarked upon, sweeping into history at the
> head of the toiling masses"—as well as his own fascination with, and
> approval of, the violence he sees around him. After attending a mass
> funeral, he understands, he writes, why the Russians no longer need
> religion: "On earth they were building a kingdom more bright than any
> heaven had to offer, and for which it was a glory to die." By
> contrast, he is abashed when he has to explain that in America people
> try to change things by law—a state of affairs that his new Russian
> comrades find "incredible."

>> Fast forward 90 years, and surprisingly little has changed. True, the
> Russian revolution itself is no longer much admired, not even by
> Reed's heirs on the far left. But the impulse that drew Reed to St.
> Petersburg remains. The Western weakness for other people's
> revolutionary violence, the belief in the glamour and benevolence of
> foreign dictators, and the insistence on seeing both through the prism
> of Western political debates are still very much with us.

>> Exhibit A is, of course, Campbell. Though better known for her taste
> in shoes than her opinions about Latin American economics, she
> nevertheless pitched up in Caracas last week, gushing about the "love
> and encouragement" President Chávez pours into his welfare programs.
> Wearing what a Venezuelan newspaper called "a revolutionary and
> exquisite white dress from the prestigious Fendi fashion house," she
> praised the country for its "large waterfalls." Of course, Campbell
> did not mention the anti-Chávez demonstrations held in Caracas the
> week before her visit, proposed constitutional changes designed to let
> Chávez remain in power indefinitely, or Chávez's record of harassing
> opposition leaders or the media.

>> But then, that wasn't the point of her visit, just as it wasn't when
> actor Sean Penn, a self-conscious "radical" and avowed enemy of the
> American president, spent a whole day with President Chávez. Together,
> the two of them toured the countryside. "I came here looking for a
> great country. I found a great country," Penn declared. But of course
> he found a great country! Penn wanted a country where he would win
> adulation for his views about U.S. politics, and the Venezuelan
> president happily provided it.

>> In fact, for the malcontents of Hollywood, academia, and the catwalks,
> Chávez is an ideal ally. Just as the sympathetic foreigners whom Lenin
> called "useful idiots" once supported Russia abroad, their modern
> equivalents provide the Venezuelan president with legitimacy,
> attention, and good photographs. He, in turn, helps them overcome the
> frustration John Reed once felt—the frustration of living in an
> annoyingly unrevolutionary country where people have to change things
> by law. For all his brilliance, Reed could not bring socialism to
> America. For all his wealth, fame, media access, and Hollywood power,
> Sean Penn cannot oust George W. Bush. But by showing up in the company
> of Chávez, he can at least get a lot more attention for his opinions.

>> As for Venezuelan politics, or the Venezuelan people, they don't
> matter at all. The country is simply playing a role filled in the past
> by Russia, Cuba, and Nicaragua—a role to which it is, at the moment,
> uniquely suited. Clearly, Venezuela is easier to idealize than Iran
> and North Korea, the former's attitude to women being not conducive to
> fashion models, the latter being downright hostile to Hollywood.
> Venezuela is also warm, relatively close, and a country of beautiful
> waterfalls.>> Most of all, Venezuela's leader not only dislikes the American
> president—so do most other heads of state—but refers to him as "the
> devil," a "dictator," a "madman," and a "killer." Who cares what
> Chávez actually does when Sean Penn isn't looking? Ninety years after
> the tragedy of the Russian revolution, Venezuela has become the
> "kingdom more bright than any heaven had to offer" for a whole new> generation of fellow-travelers. As long as the oil lasts.
>> Anne Applebaum is a Washington Post and Slate columnist. Her most> recent book is Gulag: A History.>> Article URL: http://www.slate.com/id/2177484/>>> Copyright 2007 Washingtonpost.Newsweek Interactive Co. LLC

Numero 7: Dos tierras y media hora

A simple vista pareciera que este país, cuna de la revolución Islámica, no tuviera nada que ver con la tierra de la revolución Bolivariana. Se pensaría que esta tierra de religión, de guerra reciente y de rebeldía política está, en todo sentido, muy lejos de la tierra de Bolívar… Que esta tierra de sociedades conservadoras, de movimientos discretos, de mujeres cubiertas y de extensa aridez no tiene nada que ver con la Venezuela exuberante, de sangre caliente, de bikinis y faldas cortas, de risas ruidosas, siempre verde, cautivante, y de música respirable en muchas de sus esquinas. Sin embargo, el Venezolano común, acostumbrado a ver las noticias sobre Irán acompañadas de imágenes de mujeres y hombres de negro que tiran piedras de vez en cuando, que pasan justo antes de las noticias sobre el Irak con k, se sorprendería con las similitudes que se pueden encontrar entre un país y otro…

La gente tiene un carácter latino que sale a flote, sobretodo, cuando se esta fuera del ambiente discreto y relativamente silencioso de la calle iraní. Dentro de casa, las risas abundan y los chistes también. Al extranjero cielo y tierra se le ofrecen a menudo, aunque no sean mas que palabras. La música es apreciada y el baile también, aunque las fiestas, existentes y frecuentes, están generalmente (por no decir siempre) prohibidas. Algo de Venezuela tiene, definitivamente. Además, si se limita a la capital, las analogías son aún mas frecuentes… el caos, los autobuses que ruegan por su desincorporación lanzando llamaradas de humo negro, las autopistas que se acercan a la montaña, que sino fuera por lo árido, el parecido con el Avila no dejara de sorprender. Algunas zonas recuerdan la urbanizaciones arboladas de Caracas, otras zonas recuerdan, con su carácter medio cubista, algunos barrios sesentosos o setentosos de la ahora Reina, Cuñada, Hija y Concubina del Guaraira Repano. El gran bazar, aunque con una atmósfera indudablemente oriental, no deja de resonar con las imágenes del mercado de Cementerio, Guaicaipuro, Quinta Crespo… el aire, las fritangas, el ruido, los gritos de los vendedores, las calles llenas de ese pueblo que lejos está de las discotecas sifrinas caraqueñas y más cerca está de la Plaza Caracas, del Calvario, o de la Avenida San Martin.

Cuando se va a ciertos lugares del norte de Teherán se podría pensar que se llega al este de Caracas (y no a Petare precisamente). Eso si, aquí hay mucha más gomina, mucho maquillaje, muchas narices operadas y diría que tetas también, aunque por las restricciones en el vestuario es difícil intuir si fueron tocadas por el bisturí. También se ven muchos carros bonitos pertenecientes a hijitos de papa o a los papas de los hijitos paseándose por las avenidas "in" para alardear de su maravillosos coches europeos grandototes. Y pare usted de contar... La similitudes no son obvias pero abundan.

Y así como abundan las semejanzas, abundan las diferencias que, a juzgar por los reportajes de la CNN, no se pensaría que éstas favorecen muchísimas veces al país medioriental. Aquí no hay tanto miedo si se sale a la calle a las 3 de la mañana a tomar un taxi. He oído de crímenes violentos, sí, pero son raros y sorprenden… sorprenden! En Caracas nuestros cabezas se acostumbraron a cuchilladas, tiros, insultos, carteristas, y a la sangre. En Venezuela, un robo dejo de ser noticia hace mucho tiempo. Por otro lado, en mi país tropical, por la calle se puede caminar sin estar demasiado preocupado por como se está vestido. Aquí en Irán los hombres no podemos vestir shorts ni camisas sin manga y las mujeres deben llevar una especie de abrigo ligero manga larga y algo que cubra el cabello. En fin, un mundo entero de diferencias tan grande como la distancia.

De la misma manera en que saltan a la vista similitudes y diferencias a nivel de calle, a nivel de gente, en el terreno economico y politico hay mucho lugar para comparaciones. En un país el gobierno controla los grandes sectores de la economía y en el otro, eso se pretende. En un país se controlan todos los medios de comunicación y en el otro, eso se pretende. En un país la oposición no tiene ni voz ni voto y en el otro una voz ronca sin voto. En un país las ambiciones del pueblo se distancian de las ambiciones del gobierno, en el otro cada día mas. Ambos sistemas son altamente ineficientes, ambos muy corruptos y liderados por figuras tan populistas como ventajistas que según muchos y según yo, llevan y llevarán a estos países al caos, a su población a la absoluta frustración, y las regiones a la inestabilidad. Por ahora se salvan a medias gracias al negro de oro: el petróleo.

A estos macro niveles, como nos estamos acercando! Cómo nos estamos pareciendo! Y aunque estemos a miles de kilómetros de distancia, pronto parecerá que estamos a solo media hora de vuelo, esa misma media hora que separa a Irán del huso horario turco y esa misma media hora que nos separará próximamente del huso horario colombiano… o… es hora y media, o es qué? La aguja se adelantara, se atrasara, se irá pa' los lados? No lo recuerdo… ya me perdí, a lo mejor ya alguien logró entender este cambio científicamente necesario según los estudios del Profesor X que nos llevará a ser los ciudadanos rezagados, digo, los hombres nuevos del siglo 31! O 21?!! El año también se cambia???

Número 6: Otro paciente, por favor

Ahora nos cambiaron el carro. Antes teníamos un Peugeot igualito a los otros millones de Peugeot que hay en Irán. De hecho la oferta es limitada, y probablemente los precios de unos 8 o 9 modelos ensamblados en Irán son mucho más accesibles que todos los demás, lo que resulta en que todos tienen el mismo carro. Solo algunos tienen suficiente dinero o un carro demasiado viejo para poder romper, pues, con la monotonía. Olvídense del desfile de flamantes autos que se podría esperar de un país petrolero en pleno boom, cosa que a pesar de ser un signo del aislamiento, no es de por sí negativa.

Volviendo a lo nuestro, el auto de nuestro simpático y amable Nasser ya iniciaba su época de cacerola, y, siguiendo nuevas normativas de seguridad que la compañía decidió aplicar al final del proyecto, los empleados no podían seguir viajando en ese modelo de Peugeot a la oficina. El carro nuevo llegó también con chofer nuevo. Nasser se quedó sin trabajo pero al menos tiene otras actividades paralelas que le dan de comer. El auto nuevo es un Citroën también ensamblado en Irán, pero, supuestamente, mucho más seguro y ciertamente mucho mas cómodo. Y claro que sea el carro que sea, la comodidad no incluye el aire acondicionado desde hace ya varios meses. Ahora respiramos un poco más de smog de ese que en Teherán no sobra. El no tener aire acondicionado se debe a que desde hace unos 5 meses la gasolina se raciona. Cada auto cuenta con una carta de racionamiento que da derecho a 700 litros en los primeros 6 meses que comenzaron a contarse en Junio. La compañía no tiene trato preferencial y por esto el ahorro se hace necesario.

En la primera semana de racionamiento las protestas lograron incendiar varias estaciones de gasolina provocando escenas que resonaron rápidamente en los medios de comunicación internacionales, que tienen sed de noticias de disenso y de antirrevolución en Persia. Todos queremos oír esas noticias, y esas son las que venden junto con los discursos inflamados de los políticos iraníes, sea para la cuestión nuclear o no, ayudando a la creación de un estereotipo iraní en la mente occidental que es ya bastante negativo.

Imagínense que aún con la poca popularidad que tiene el gobierno entre sus habitantes, la clase regente decidió aplicar la medida de racionamiento del combustible. La carga de la gasolina en las cuentas públicas se hizo tan pesada, que la popularidad no tuvo el mismo peso que en otras ocasiones al tomar la decisión.

Irán no tenia escapatoria porque su capacidad de refinación es mucho mas limitada en términos relativos que la de Venezuela y la población y el consumo mucho mayores. Irán produce mas de 4 millones de barriles de petróleo crudo, pero una buena tajada se queda para consumo interno y otra sale al mercado internacional. De esa tajada interna, una parte es refinada, sin alcanzar para todos, así que del dinero que se produce con la venta del petróleo hay que dedicar una parte importante a la compra de más gasolina, y, esta vez, a precios del mercado y no a precios ficticios o de refinerías nacionales subsidiadas. En pocas palabras, cada mes que transcurre cada iraní recibe un subsidio significativo en forma de combustible.

Esta situación me hace pensar en Venezuela. Por fortuna el gobierno venezolano aún cuenta con un cierto surplus de productos refinados para el mercado interno, pero no puedo imaginar el shock en Venezuela dentro de algunos años cuando el gobierno se vea forzado a aumentar la gasolina que sigue siendo mas barata que en Irán, donde es tres veces más cara que en Venezuela. El consumo en Venezuela está aumentando y la capacidad de refinación está estancada. En poco tiempo, si es que ya no lo hemos hecho, tendremos que importar gasolina como lo hace Irán cada mes. Acabaremos nosotros también con una tarjeta de racionamiento para el combustible? O los precios terminarán por ajustarse a la realidad, motivando un importante descenso del consumo? El tiempo lo dirá, pero por ahora el populismo tropical se encargará de mantener viva y tangible la fantasía energética venezolana, en donde la gasolina sigue siendo más barata que una botella de agua mineral.

El camino de mi casa a la oficina me hizo pensar en toda esta problemática energética, pero sigamos con la jornada… Cuando llego a la oficina más tarde que todos los demás, veo mi correo, gmail o yahoo, que, contrario a lo que se publicó en los medios de comunicación del mundo entero, no están censurados. A veces me pregunto dónde ciertos periodistas tienen la cabeza? Esta tonta noticia simplemente demostró la falta de seriedad de algunos medios, que no son precisamente pequeños periódicos regionales sino más bien mega-empresas de comunicación. Estos pequeños pelones periodísticos te hacen pensar en lo mal balanceada que es la información sobre Irán que llega a nuestros oídos en aquellas partes del mundo. Me di cuenta viviendo aquí que lo que leía y veía en el Corriere Della Sera, Le Figaro, Le Monde, el NY Times, El Nacional, El Universal o cualquier equivalente había formado en mí una imagen a veces muy equivocada de un país que se ha revelado otro muy distinto y con matices que van desde lo más macabro, si pensamos a los tiempos de la revolución y a la represión que se generó y que continua, hasta lo más positivo, si pensamos en el arte, en la riqueza cultural, y en la naturaleza pacifica de esta gente.

Sigo leyendo gmail. Luego llega el momento de hacer algo en la oficina y con un poco de reluctancia logro empezar el día. Últimamente la carga de trabajo no es enorme, pero siempre, así sea un poco de burocracia, hay algo que hacer. En algún momento entre una cosa y la otra llega Suren, un viejito simpático, con el primer té de la mañana. Me trae tanto té que creo que esa fue una de las causas de que mis dientes estuvieran tan manchados en la última limpieza dental, sobretodo porque no fumo y tomo poquísimo café. Ahora están blanquitos y espero mantenerlos así reduciendo las dosis de té que en Irán no es una tarea fácil. Creo que me estaba tomando unas 6 o 7 tazas al día casi sin darme cuenta. Me traían uno tras otro, uno tras otro. El Teaboy tiene un carácter confuso que no deja entender si está serio o está bromeando, pero siempre muy cordial. Es un personaje interesante, con un andar que no esconde algún problema ortopédico que también tendrá su historia, es un zoroastriano de origen Hindú, y yendo más atrás, pues, igualmente de origen Persa… De hecho muchos zoroastrianos huyeron hacia la India después de la invasión árabe muchísimos siglos atrás y aun quedan importantes vestigios de este éxodo en la lejana India. El Zoroastrismo es una de las religiones monoteístas mas antiguas que se originó en lo que hoy es Afganistán. Fue promovida por su profeta, Zoroastro, o Zartusht en Persa. Se dice que muchos elementos de esta religión fueron adoptados eventualmente por el Judaísmo, y por transitividad, por el Cristianismo.

El día transcurre… llega la hora del almuerzo. Hablamos de todo durante la comida. Poco, pero de todo. A veces hablamos de política, a veces de religión, a veces de estilos de vida, otras veces trato de aprender alguna palabrita en farsi, a veces hablamos de cualquier sandez con o sin sentido. Compartimos mucho nuestros puntos de vista y no es raro que afloren las diferencias culturales. En estas discusiones he llegado a ser muy rotundo alguna vez, rayando en lo rudo, y debo reconocer que más de una vez me he dicho a mí mismo 'yo tengo la razón' y que este país islámico está de cabeza y punto, que es un país sin sentido… mmm… ojalá todo fuera tan simplificable. Ojalá todo se pudiera reducir a decir 'este país tiene sentido y este otro no', 'este es bueno y este es malo'. Irán es bueno, malo, todo lo contrario y más aún.
En fin, el resto del día se reduce a trabajar si hay trabajo, a no trabajar si no hay trabajo… La verdad es que en los últimos meses me aburro mucho en la oficina. Imagínense si un medico tuviera que trabajar durante un año y medio con el mismo paciente. Puede ser aburrido o no, dependiendo del enfermo y de la dolencia. Yo trabajo desde hace año y medio con el mismo paciente petrolero de más de 1 millar de barriles de reservas recuperables que ya fue diagnosticado, operado, curado y casi enviado a casa a reposar…

Como a eso de las 6 de la tarde me voy a mi casa, o, eventualmente, a encontrarme con algún amigo para pasar el tiempo en Teherán, que no ofrece poco, pero tampoco te pone las opciones en la palma de mano.