Número 6: Otro paciente, por favor

Ahora nos cambiaron el carro. Antes teníamos un Peugeot igualito a los otros millones de Peugeot que hay en Irán. De hecho la oferta es limitada, y probablemente los precios de unos 8 o 9 modelos ensamblados en Irán son mucho más accesibles que todos los demás, lo que resulta en que todos tienen el mismo carro. Solo algunos tienen suficiente dinero o un carro demasiado viejo para poder romper, pues, con la monotonía. Olvídense del desfile de flamantes autos que se podría esperar de un país petrolero en pleno boom, cosa que a pesar de ser un signo del aislamiento, no es de por sí negativa.

Volviendo a lo nuestro, el auto de nuestro simpático y amable Nasser ya iniciaba su época de cacerola, y, siguiendo nuevas normativas de seguridad que la compañía decidió aplicar al final del proyecto, los empleados no podían seguir viajando en ese modelo de Peugeot a la oficina. El carro nuevo llegó también con chofer nuevo. Nasser se quedó sin trabajo pero al menos tiene otras actividades paralelas que le dan de comer. El auto nuevo es un Citroën también ensamblado en Irán, pero, supuestamente, mucho más seguro y ciertamente mucho mas cómodo. Y claro que sea el carro que sea, la comodidad no incluye el aire acondicionado desde hace ya varios meses. Ahora respiramos un poco más de smog de ese que en Teherán no sobra. El no tener aire acondicionado se debe a que desde hace unos 5 meses la gasolina se raciona. Cada auto cuenta con una carta de racionamiento que da derecho a 700 litros en los primeros 6 meses que comenzaron a contarse en Junio. La compañía no tiene trato preferencial y por esto el ahorro se hace necesario.

En la primera semana de racionamiento las protestas lograron incendiar varias estaciones de gasolina provocando escenas que resonaron rápidamente en los medios de comunicación internacionales, que tienen sed de noticias de disenso y de antirrevolución en Persia. Todos queremos oír esas noticias, y esas son las que venden junto con los discursos inflamados de los políticos iraníes, sea para la cuestión nuclear o no, ayudando a la creación de un estereotipo iraní en la mente occidental que es ya bastante negativo.

Imagínense que aún con la poca popularidad que tiene el gobierno entre sus habitantes, la clase regente decidió aplicar la medida de racionamiento del combustible. La carga de la gasolina en las cuentas públicas se hizo tan pesada, que la popularidad no tuvo el mismo peso que en otras ocasiones al tomar la decisión.

Irán no tenia escapatoria porque su capacidad de refinación es mucho mas limitada en términos relativos que la de Venezuela y la población y el consumo mucho mayores. Irán produce mas de 4 millones de barriles de petróleo crudo, pero una buena tajada se queda para consumo interno y otra sale al mercado internacional. De esa tajada interna, una parte es refinada, sin alcanzar para todos, así que del dinero que se produce con la venta del petróleo hay que dedicar una parte importante a la compra de más gasolina, y, esta vez, a precios del mercado y no a precios ficticios o de refinerías nacionales subsidiadas. En pocas palabras, cada mes que transcurre cada iraní recibe un subsidio significativo en forma de combustible.

Esta situación me hace pensar en Venezuela. Por fortuna el gobierno venezolano aún cuenta con un cierto surplus de productos refinados para el mercado interno, pero no puedo imaginar el shock en Venezuela dentro de algunos años cuando el gobierno se vea forzado a aumentar la gasolina que sigue siendo mas barata que en Irán, donde es tres veces más cara que en Venezuela. El consumo en Venezuela está aumentando y la capacidad de refinación está estancada. En poco tiempo, si es que ya no lo hemos hecho, tendremos que importar gasolina como lo hace Irán cada mes. Acabaremos nosotros también con una tarjeta de racionamiento para el combustible? O los precios terminarán por ajustarse a la realidad, motivando un importante descenso del consumo? El tiempo lo dirá, pero por ahora el populismo tropical se encargará de mantener viva y tangible la fantasía energética venezolana, en donde la gasolina sigue siendo más barata que una botella de agua mineral.

El camino de mi casa a la oficina me hizo pensar en toda esta problemática energética, pero sigamos con la jornada… Cuando llego a la oficina más tarde que todos los demás, veo mi correo, gmail o yahoo, que, contrario a lo que se publicó en los medios de comunicación del mundo entero, no están censurados. A veces me pregunto dónde ciertos periodistas tienen la cabeza? Esta tonta noticia simplemente demostró la falta de seriedad de algunos medios, que no son precisamente pequeños periódicos regionales sino más bien mega-empresas de comunicación. Estos pequeños pelones periodísticos te hacen pensar en lo mal balanceada que es la información sobre Irán que llega a nuestros oídos en aquellas partes del mundo. Me di cuenta viviendo aquí que lo que leía y veía en el Corriere Della Sera, Le Figaro, Le Monde, el NY Times, El Nacional, El Universal o cualquier equivalente había formado en mí una imagen a veces muy equivocada de un país que se ha revelado otro muy distinto y con matices que van desde lo más macabro, si pensamos a los tiempos de la revolución y a la represión que se generó y que continua, hasta lo más positivo, si pensamos en el arte, en la riqueza cultural, y en la naturaleza pacifica de esta gente.

Sigo leyendo gmail. Luego llega el momento de hacer algo en la oficina y con un poco de reluctancia logro empezar el día. Últimamente la carga de trabajo no es enorme, pero siempre, así sea un poco de burocracia, hay algo que hacer. En algún momento entre una cosa y la otra llega Suren, un viejito simpático, con el primer té de la mañana. Me trae tanto té que creo que esa fue una de las causas de que mis dientes estuvieran tan manchados en la última limpieza dental, sobretodo porque no fumo y tomo poquísimo café. Ahora están blanquitos y espero mantenerlos así reduciendo las dosis de té que en Irán no es una tarea fácil. Creo que me estaba tomando unas 6 o 7 tazas al día casi sin darme cuenta. Me traían uno tras otro, uno tras otro. El Teaboy tiene un carácter confuso que no deja entender si está serio o está bromeando, pero siempre muy cordial. Es un personaje interesante, con un andar que no esconde algún problema ortopédico que también tendrá su historia, es un zoroastriano de origen Hindú, y yendo más atrás, pues, igualmente de origen Persa… De hecho muchos zoroastrianos huyeron hacia la India después de la invasión árabe muchísimos siglos atrás y aun quedan importantes vestigios de este éxodo en la lejana India. El Zoroastrismo es una de las religiones monoteístas mas antiguas que se originó en lo que hoy es Afganistán. Fue promovida por su profeta, Zoroastro, o Zartusht en Persa. Se dice que muchos elementos de esta religión fueron adoptados eventualmente por el Judaísmo, y por transitividad, por el Cristianismo.

El día transcurre… llega la hora del almuerzo. Hablamos de todo durante la comida. Poco, pero de todo. A veces hablamos de política, a veces de religión, a veces de estilos de vida, otras veces trato de aprender alguna palabrita en farsi, a veces hablamos de cualquier sandez con o sin sentido. Compartimos mucho nuestros puntos de vista y no es raro que afloren las diferencias culturales. En estas discusiones he llegado a ser muy rotundo alguna vez, rayando en lo rudo, y debo reconocer que más de una vez me he dicho a mí mismo 'yo tengo la razón' y que este país islámico está de cabeza y punto, que es un país sin sentido… mmm… ojalá todo fuera tan simplificable. Ojalá todo se pudiera reducir a decir 'este país tiene sentido y este otro no', 'este es bueno y este es malo'. Irán es bueno, malo, todo lo contrario y más aún.
En fin, el resto del día se reduce a trabajar si hay trabajo, a no trabajar si no hay trabajo… La verdad es que en los últimos meses me aburro mucho en la oficina. Imagínense si un medico tuviera que trabajar durante un año y medio con el mismo paciente. Puede ser aburrido o no, dependiendo del enfermo y de la dolencia. Yo trabajo desde hace año y medio con el mismo paciente petrolero de más de 1 millar de barriles de reservas recuperables que ya fue diagnosticado, operado, curado y casi enviado a casa a reposar…

Como a eso de las 6 de la tarde me voy a mi casa, o, eventualmente, a encontrarme con algún amigo para pasar el tiempo en Teherán, que no ofrece poco, pero tampoco te pone las opciones en la palma de mano.

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